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Por qué la deuda mata y cómo el trabajo no genera dinero explicado para niñ@s en un simple ejemplo, ¡En pleno Siglo XXI!

24 enero, 2018

Vivimos unos tiempos en los que observo y escucho a muchas personas que se sorprenden mucho de ciertos funcionamientos o comportamientos permitidos y, además, justificados y defendidos. Una de las expresiones que más escucho para mostrar dicho asombro o sorpresa es: “…en pleno Siglo XXI…”.

Mi intención con este simple ejemplo es compartir mi asombro, en pleno Siglo XXI, por algunos funcionamientos o comportamientos permitidos, y además, justificados y defendidos; pero que hasta que una persona no se los cuestiona, pasan en nuestro día a día escondidos entre asuntos de corrupción y/o conflictos politico-territorial-identitarios, como si estos últimos, aún con todo el peso que tienen, no fueran más que una simple cortina de humo de lo que realmente condiciona nuestro comportamiento hacia la deshumanización y destrucción de un planeta del que dependemos (por el momento) al 100%.

“CUESTIONAR nuestras más arraigadas creencias requiere de mucho CORAJE porque implica ACEPTAR que hemos podido estar equivocados toda la VIDA”

Para ponernos en situación quisiera comentar que laboralmente me he dedicado, principalmente, a la programación, análisis y consultoría de software de gestión.

Algo que nos enseñan a la hora de definir un sistema de gestión es que el sistema debe funcionar igual (estructuralmente) tanto si lo va a utilizar un usuario como varios, e independientemente del numero de ítems a gestionar, uno o varios.

Analicemos el sistema actual para una sola persona: necesito dinero para acceder a los recursos que me permiten vivir. Nacemos sin dinero. Debería hacerme un crédito a mí mismo de x monedas para luego devolverme las x monedas más alguna más en concepto de intereses. ¿?¿?¿? Imposible devolverme más de lo que me he pedido, no existe. Conclusión: este sistema no funciona.

Mi primera pregunta: ¿existe el dinero a devolver en forma de intereses?

Al realizar esta pregunta a diferentes personas, la gran mayoría me responden lo mismo: puedes generar dinero al trabajar, es decir y por poner un ejemplo, si tú compras algo por 3 monedas y luego lo vendes por 10, estás ganando y, por lo tanto, generando 7 monedas de más.

Segunda pregunta: ¿trabajar genera dinero?

Sigamos analizando el sistema actual ahora para varias personas, pero para hacerlo fácil haremos un ejemplo con 3 personas, sin olvidar que, informaticamente hablando, si funciona para 3 y está bien definido (estructuralmente) deberá funcionar para tantas como soporte la arquitectura sobre la que ésta trabaje, es decir, los recursos sobre los que funciona el sistema (base de datos, hardware, …).

Tenemos 3 personas: P1, P2 y P3.

P1 vive en una tierra rica en arcilla.
P2 no dispone de recursos, pero es hábil en la elaboración de objetos con arcilla.
P3 vive en una tierra rica en agua.

Todas las personas necesitan beber agua en un recipiente de arcilla una vez cada mes para poder vivir.

Piden un crédito al Banco, cada uno de 5 monedas, con la condición de que han de devolver 1 moneda al mes durante 6 meses, ya que hay que retornar una moneda más en forma de interés generado con el crédito.

Situación Inicial

P1 = 5 monedas
P2 = 5 monedas
P3 = 5 monedas
Banco = 0 monedas

Total monedas existentes: 15
Total monedas en circulación: 15

Mes 1

P1 recoge arcilla y se la vende a P2 por el precio de 2 monedas.
P1 = 7 monedas
P2 = 3 monedas
P3 = 5 monedas

P2 elabora 3 tarros de arcilla, y se los vende a P3 por 4 monedas
P1 = 7 monedas
P2 = 7 monedas
P3 = 1 moneda

P3 vende un tarro de arcilla con agua a P1 y P2 por 2 monedas cada tarro
P1 = 5 monedas
P2 = 5 monedas
P3 = 5 monedas

Resultado Mes 1: todas las personas han trabajado, pero el total de monedas existentes y en circulación sigue siendo 15 como al inicio.

P1, P2 y P3 hacen efectiva la primera cuota del préstamo.

Situación a final del mes 1:
P1 = 4 monedas
P2 = 4 monedas
P3 = 4 monedas
Banco = 3 monedas

Total monedas existentes: 15
Total monedas en circulación: 12

Mes 2

P1 recoge arcilla y se la vende a P2 por el precio de 2 monedas.
P1 = 6 monedas
P2 = 2 monedas
P3 = 4 monedas

P2 elabora 3 tarros de arcilla, y se los vende a P3 por 4 monedas
P1 = 6 monedas
P2 = 6 monedas
P3 = 0 monedas

P3 vende un tarro de arcilla con agua a P1 y P2 por 2 monedas cada tarro
P1 = 4 monedas
P2 = 4 monedas
P3 = 4 monedas

P1, P2 y P3 hacen efectiva la segunda cuota del préstamo.

Situación a final del mes 2:
P1 = 3 monedas
P2 = 3 monedas
P3 = 3 monedas
Banco = 6 monedas

Total monedas existentes: 15
Total monedas en circulación: 9

Mes 3

P1 recoge arcilla y se la vende a P2 por el precio de 2 monedas.
P1 = 5 monedas
P2 = 1 monedas
P3 = 3 monedas

P2 elabora 3 tarros de arcilla, y se los vende a P3 por 4 monedas.
ERROR DEL SISTEMA: P3 sólo dispone de 3 monedas. No puede pagar y por lo tanto no podrá facilitar los tarros con agua a P1 y P2. Todas las personas mueren…

Conclusiones: Bajo el sistema actual, el dinero a devolver en forma de intereses no existe y por lo tanto no se puede devolver, y, ojo al dato, trabajar NO genera dinero, sólo lo “mueve”.

Esta forma de funcionar ocasionó el crack del 29 en EEUU y es la razón de ser de la crisis financiera actual. Este sistema está diseñado para colapsar, y no atiende a las necesidades de las personas que vivimos bajo su funcionamiento.

Es más, seamos conscientes, la falla en el sistema lo genera el hecho de devolver un dinero en forma de intereses que no existe. Si repetimos este sistema sin la existencia de una entidad que presta dinero a cambio de un interés que no genera, veríamos que el sistema funcionaria sin problemas, ya que la definición principal de economía según la RAE es “Administración eficaz y razonable de los bienes”.

Primeras preguntas respondidas. Me asalta otra, ¿Necesitamos el dinero para vivir? La respuesta es más que obvia: NO. El dinero es un invento humano, si lo necesitáramos para vivir nos habríamos extinguido antes de inventarlo. Nada más que añadir.

Analicemos ahora otra casuística algo más real con la situación actual. Volvemos a tener 3 personas:

P1 es una profesional de la fontanería doméstica.
P2 es una profesional de la fisioterapia.
P3 es una profesional de la electricidad doméstica.

Entre ellas no se conocen ni saben de sus cualidades ni necesidades. Imaginemos que:

P1 necesita un masaje fisioterapéutico valorado en 50 monedas;
P2 necesita un arreglo eléctrico en su hogar valorado en 50 monedas;
y P3 necesita un servicio de fontanería para su hogar valorado en 50 monedas.

Ninguna de ellas dispone de esa cantidad, y por lo tanto tienen dos opciones: no cubrir sus necesidades o pedir un préstamo que les permita cubrirlas.

El ejemplo del préstamo individual lo descartamos ya que hemos visto que provoca un fallo en el sistema con los anteriores ejemplos.

Ahora imaginemos que “prestamos” 50 monedas a P1 para cubrir su necesidad; ésta pagará 50 monedas a P2 por el servicio, P2 entonces podrá acceder a su necesidad de servicio de electricidad doméstica; y, finalmente, P3 accederá al servicio de fontanería que ofrece P1.

Cubiertas las necesidades vemos que P1 vuelve a disponer de las 50 monedas prestadas en inicio, y que devolviéndolas la “deuda” quedaría saldada y todas las necesidades cubiertas.

Podemos ir un poquito más allá, y tener en cuenta de que si dispusiéramos de un programa que registrara las habilidades y necesidades de cada una de estas personas, el sistema automáticamente asignaría las tareas de cada una de las personas para cubrir las necesidades del colectivo, y por lo tanto, tan solo harían falta unas “ordenes de trabajo” a cumplir, sin necesidad del intercambio de monedas.

¿Se puede vivir sin dinero? Sí. Y podríamos ayudarnos de programas de gestión para aprender a hacerlo, y mientras aprendemos, seguir utilizando las monedas para “validar” que el sistema funciona, un nuevo sistema en el que cuando a una persona no se le cubra una necesidad, muestre una alarma indicando un fallo en el sistema, y no que criminalice, discrimine y/o abandone a esa persona a la caridad del resto.

Amen, así sin tilde – #felizVIDA

Aprovechado del  artículo anterior

Aunque te recomiendo este otro artículo. Infinitas gracias por tu tiempo!!!

¿Has oido hablar de la Economía del Bien Común?

Otras fuentes de denuncia:

Películas de comedia para elegir hacia dónde ir:

 

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